Liderar no es ordenar o mandar. Servir a los demás hace la diferencia en el líder.
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La duda..

“Cuanto más seguro me siento de que estoy en lo cierto, tanto más corro el riesgo de dogmatizar mi postura, de congelarme en ella, de encerrarme sectariamente en el círculo de mi verdad”, Paulo Freire.

Que paradoja nos envuelve, puesto que hemos coincidido en un momento de la historia donde la emancipación individual y los frutos de la libertad nos han permitido tomar las riendas de nuestra vida. Y sin embargo, dudamos. Dudamos del camino que hemos elegido, de nuestros sueños, de nuestros objetivos y metas. Los laberintos del “cómo” nos invaden, nos asustan y hasta nos paralizan.

Pertenencia

La variable principal que multiplica la productividad y forja la lealtad de los empleados hacia la empresa es únicamente la buena relación jefe-subordinado. No importa cuan vertical sea la jerarquía de la empresa, la cantidad de gerencias o directores, el elemento clave es la relación existente entre un empleado y su jefe directo. Si este mini-sistema de convivencia funciona en sintonía y armonía, las probabilidades de éxito se acrecientan.

Longanimidad

Las dificultades son actores principales de nuestra vida. Y aunque cumplen el rol de antagonistas, son ellas las que nos hacen crecer. Sin embargo, transitamos por la vida con una ansiedad cada vez más acentuada, preocupándonos por nuestra próxima preocupación sin siquiera habernos ocupado antes de la primera. Entonces, nos exiliamos, buscamos vías alternativas a la dificultad, resignando el crecimiento y ganando mediocridad. Sería muy fácil para mi, desde la teoría, animarlos a superar aquellas adversidades sin tener la más mínima idea del contexto y las circunstancias. Aunque por otro lado, sé que todos estamos equipados con virtudes únicas que nos permitirían lograrlo.

¿Soy responsable?


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Lo decía aquel gran novelista francés, Marcel Proust: "Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia". Es un aforismo tan profundo, tan aplicable y tan cruel. Cruel, por el mensaje, el significado y el poder que le otorga a la individualidad. 

En una sociedad como la nuestra, donde estamos tan predispuestos a asumir el papel de víctimas, espectadores y jueces, que alguien nos diga que tenemos la capacidad de cambiar aquello que no nos gusta o quisiésemos mejorar, es para nosotros hasta insultante.

El Poder de Escuchar

El ser humano por naturaleza necesita comunicarse, y aprendemos desde pequeños a expresar nuestras emociones, necesidades y pensamientos. En la educación formal nos enseñan a leer y escribir, siendo estas herramientas que potencian nuestras capacidades de comunicación. Actualmente se encuentran múltiples ofertas de cursos sobre oratoria y  ontología del lenguaje. Pero… ¿cuándo nos enseñan a escuchar?

¿Cuál es tu Marca Personal?


La Marca Personal es el máximo valor de las personas. Fue Tom Peters quien puso en marcha el movimiento del personal branding. a través de un artículo aparecido en la revista Fast Company titulado “The brand called you”. Sus palabras, sin duda, aún suenan revolucionarias: “…cada uno de nosotros es el Director General de su propia empresa: YO, S.A.

Multiplica tu productividad con el Principio de Pareto


Es probable que ya hayas escuchado sobre el principio de Pareto antes, pero creo que muchas veces no le damos la debida importancia en pos a sacarle el máximo provecho. Lo interesante de la ley de Pareto es que se aplica a cualquier aspecto de nuestra vida, desde la cotidianidad de las conversaciones humanas hasta nuestras acciones laborales.

CASOS DE ÉXITO - MARY KAY


Nació en 1918 en Texas, Estados Unidos. A temprana edad ya tuvo que hacer frente a grandes responsabilidades. Tenía 7 años cuando era la encargada de cuidar a su padre enfermo de tuberculosis, mientras su madre trabajaba largas horas en un restaurante para mantener la familia. Terminó el colegio y se graduó a mediados de la Gran Depresión norteamericana (1930). A pesar de sus logros académicos no pudo costear sus estudios universitarios. Se casó a los 17 años, luego de 10 años de matrimonio, su esposo que regresó de servir en la segunda guerra mundial le pidió el divorcio. No estaba preparada y no tenía conocimiento  para ningún tipo de empleo, ¿cómo iba a mantener a sus hijos?

Pilares de la Educación


En su definición más amplia podemos decir que la educación es el proceso de formación integral del individuo en su dimensión cognitiva, afectiva y social. La educación establece las bases para la convivencia, el desarrollo personal y el descubrimiento de nuevas formas de hacer frente a los problemas de la humanidad. Todo esto se puede desglosar en cinco grandes ejes fijados como los pilares de la educación.

Autoempleo y Emprendedurismo: El nuevo contexto del trabajo.


Es notoria la tendencia cada vez mayor hacia el autoempleo y los emprendimientos. Este auge se explica básicamente por las facilidades de emprender que nos regala la tecnología, requiriendo muy pocas inversiones y permitiéndonos acceder a datos e informaciones que tiempo atrás era poco probable. Consecuentemente, la generación de nuevos negocios ha influido en el contexto tradicional del trabajo que se tenía anteriormente.

5 Poderosas razones para capacitar a tus empleados:


“La vida consiste en adaptarse y volver a adaptarse” dice un dicho. En el mundo de hoy esta frase se ajusta cada vez mejor. Los desafíos que enfrentan  las empresas del siglo XXI se renuevan permanentemente, exigiendo de ellas una constante adaptación, innovación, transformación y desarrollo. 

En la era industrial el cambio era más lento, y por ende, lo que aprendíamos en la escuela era valioso por un periodo más largo. Sin embargo, en esta era de la información lo que se aprende deja de tener valor en muy poco tiempo. De allí la importancia de una capacitación y formación constante.

Una actitud de aprendizaje.. marca la diferencia!!


Muchas veces resulta difícil resistirse al “status quo” en el lugar de trabajo. Y me refiero resistirse a esa comodidad de un puesto cuyas funciones y procedimientos ya lo conocemos de cabo a rabo. No necesitamos más de tres o seis meses de permanecer en un cargo para acomodarnos totalmente a esas funciones, perdiendo esa sed de aprendizaje y superación.
En esta experiencia laboral que voy construyendo todos los días, he conocido a personas que llevan 20, 30 e incluso 40 años en la misma empresa, y no solo eso, prácticamente se encuentran realizando el mismo trabajo.