Cuando nos
acercamos a un punto de venta, sin darnos cuenta entramos a un mundo
meticulosamente creado para influir en nuestra decisión de compra. Desde la
entrada a un local, el espacio, los productos, la ubicación, los colores, el
aroma, la música, etc. todo está perfectamente planificado para que el
visitante en primer lugar, permanezca el mayor tiempo posible en el local, y
consecuencia, en segundo lugar, que adquiera la mayor cantidad de
productos posibles. Esto, partiendo de la base de que, el 75% de la decisión de
compra se genera en el punto de venta.
