Una de las
tareas más importantes que se toma en el área comercial es la fijación de
precios, ya que esta decisión tiene múltiples impactos, tanto en las utilidades
de la empresa, en su participación de mercado actual y futuro, y la
supervivencia misma del producto en el mercado. Para tomar dicha decisión, se
deben analizar variables tanto internas como externas de la empresa concatenados
siempre a sus objetivos a corto, mediano y largo plazo.
Por ejemplo,
podemos presentar las siguientes estrategias:
Precios bajos:
consiste en fijar precios por debajo del promedio del mercado. Se establece
precios bajos para conseguir una rápida penetración de mercado y alcanzar un alto
volumen de ventas que justifique el poco margen unitario.
